Los niños y el sueño

Publicado por Mauricio Moncada en

El sueño es esencial para la salud y el desarrollo del niño. Un periodo de sueño apropiado promueve el sentirse alerta, tener buena memoria y comportarse mejor.

Los niños que duermen lo suficiente funcionan mejor y son menos propensos a problemas de comportamiento e irritabilidad. Por eso es importante que los padres ayuden a sus niños a desarrollar buenos hábitos de dormir desde temprana edad.

Cada niño es diferente y el número de horas de sueño que necesita varía. La gráfica muestra el recomendable número de horas de sueño, incluyendo siestas, para niños hasta la edad de doce años.

 

 

 

Los niños necesitan rutinas y se benefician de ellas

La mejor sugerencia para que los niños desarrollen buenos hábitos de dormir es el adoptar una rutina nocturna.

Rutina típica a la hora de ir a dormir

  1. Una merienda liviana
  2. Baño
  3. Ponerse la ropa de dormir
  4. Cepillarse los dientes
  5. Leer un cuento
  6. Una habitación silenciosa y de temperatura agradable
  7. Poner el niño en la cama
  8. Despedirse y marcharse de la habitación

Sugerencias

  • Tener una hora fija para irse a la cama todas las noches.
  • Hacer que la hora de acostarse sea una experiencia positiva y relajante sin televisión ni juegos de video.
  • Mirar televisión antes de irse a la cama puede interferir con la habilidad para dormirse y mantenerse dormido.
  • Reservar las actividades relajantes, y no estimulantes, favoritas de su niño para que ocurran en su habitación.
  • Mantener el ambiente (por ejemplo, luz y temperatura) constante durante la noche.

Estimule al niño a dormirse por sí solo   

Establezca asociaciones positivas hacia el sueño. La ayuda de los padres no debe ser necesaria para que el niño se duerma. Un niño que duerme por sí mismo podrá volver a dormirse con más facilidad si se despierta durante la noche.

 

 

 

 

El despertarse algunas veces durante la noche es completamente normal.

No contribuya a que el niño no pueda volver a dormirse cuando se despierta.

Acudir a la habitación del niño cada vez que éste se despierta intensifica la necesidad de su presencia para que el niño vuelva a dormirse.

Hasta los bebés que se cargan al hombro cada vez que se despiertan aprenden rápidamente a no volver a dormirse por sí mismos.

Hay ocasiones cuando la asistencia y el cuidado no deben negarse.  Es importante que el niño reciba un mensaje claro y consistente de que la expectativa es que se duerma sin ayuda.

La importancia de la siesta.

Los niños que toman su siesta son por lo general menos caprichosos y duermen mejor durante la noche.

A pesar de las diferencias entre los niños, después de los seis meses de edad, siestas de entre media hora y dos horas de duración son de esperarse y generalmente van desapareciendo entre los dos y los cinco años de edad.

Después de los cinco años somnolencia durante el día o la necesidad de tomar siestas posiblemente requieran revisión médica.

Desórdenes del sueño

Pesadillas 

Las pesadillas ocurren durante períodos de transición, estrés o cambios de rutina del niño. Por lo general ocurren tarde en la noche y se pueden recordar al día siguiente. Afortunadamente las pesadillas tienen tendencia a desaparecer espontáneamente. Estrategias efectivas para eliminar el problema son: estimular al niño a hablar sobre lo acontecido durante la pesadilla, presentar imágenes agradables antes de que se duerma, y evitar la televisión antes de acostarse a dormir.

Pavor o Terror Nocturno y Sonambulismo

Los terrores nocturnos y el sonambulismo ocurren con más frecuencia entre los cuatro y ocho años.

Estos disturbios del sueño ocurren por lo general temprano en la noche. El niño está entre dormido y despierto y por lo general no recuerda lo ocurrido al día siguiente.

Con frecuencia el tratar de despertar y consolar al niño no es efectivo y puede prolongar el evento. Es importante remover objetos peligrosos de la habitación para evitar que el niño se haga daño al caminar dormido. Dormir lo suficiente es de importancia vital para reducir la frecuencia de los terrores y el sonambulismo.

Apnea del Sueño

La apnea del sueño es un problema serio en el cual ocurren pausas en la respiración durante el sueño. Los niños con apnea habitualmente roncan, su sueño es inquieto y pueden manifestar somnolencia durante el día (la somnolencia es más frecuente entre los adultos con apnea).

Hipertrofia (engrandecimiento) de las amígdalas y adenoides, alergias nasales, obesidad y otros problemas médicos son factores de importancia en el desarrollo de la apnea del sueño en niños.

Existen varias formas de tratar la apnea; por lo tanto es de gran importancia que consulte a su médico o que visite un Centro de Enfermedades o Disturbios del Sueño para confirmar el diagnóstico y recibir tratamiento.

Narcolepsia

La narcolepsia comienza por lo general durante la pubertad, pero puede comenzar aún antes. Niños con narcolepsia desarrollan somnolencia y “ataques incontrolables de sueño” durante los cuales se quedan dormidos contra su voluntad. La narcolepsia requiere un diagnóstico definitivo por un médico.

Investigaciones médicas han revelado que un 37% de los niños entre la etapa del kinder y el cuarto grado sufren de al menos un disturbio del sueño. Si sospecha uno de éstos desordenes en su niño, o si su niño aparenta estar soñoliento, consulte a su médico.

Fuente: https://www.sleepfoundation.org/articles/los-ninos-y-el-sueno

 

 

 


Compartir esta publicación



← Publicación más antigua Publicación más reciente →


Dejar un comentario

Por favor, tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados