La educación privada: una solución parcial en la educación en México.

Publicado por Pablo Andrónico Chavez Villanueva en

Muchos de nosotros encontramos en las escuelas de paga una opción para solventar grandes vacíos que existen en la educación pública en México y en tres áreas fundamentales para la dinámica de la vida actual:

  1. Horarios extendidos.
  2. Idiomas.
  3. Acceso a la tecnología. (Para todos ellos hubo grandes planes, aunque nunca se resolvieron).

Sin embargo, con las nuevas condiciones podemos darnos cuenta de que la escuela tradicional en su mayoría no está preparada para el enorme reto que tiene.

 

Clases a distancia

 

También nos damos cuenta de que lo mejor para los estudiantes sería cambiarlos a una institución equipada con mejores recursos didácticos. Y así "los padres de familia que pagamos inscripciones para el nuevo ciclo escolar, tendríamos el derecho de exigir la devolución de esos pagos si decidiéramos buscar una mejor opción educativa a distancia para nuestros pequeños".

Estas eran las palabras del procurador del consumidor de la Ciudad de México.

Pero la intención del procurador no era quejarse de la escuela de sus hijos. Estaba orientando a los consumidores de servicios de educación privada sobre una de las muchísimas quejas de los padres de familia en el inicio del nuevo ciclo escolar a distancia, advirtiendo del éxodo masivo de estudiantes de colegios privados a otras escuelas.

La educación privada tiene un peso específico en el sistema educativo nacional. De acuerdo con datos oficiales alberga al 15% del total de la comunidad educativa del país (5.3 millones de alumnos y cerca de 500,000 profesores). La inminente quiebra de muchos de estos colegios y la masiva deserción que se avecina no sería un mal menor.

 

Escuela Privada

 

En las escuelas privadas también hay “clases”

Al margen de las escuelas que recrean núcleos selectos de comunidades por filiaciones religiosas, de comunidades extranjeras, estatus social o modelos pedagógicos, y que cobran colegiaturas muy abultadas, existen también las que operan con recursos muy modestos. 

Si observamos a la vasta geografía urbana del país, podemos darnos cuenta de que, en todos los centros urbanos, lo mismo de colonias ricas o de escasos recursos, existe algún tipo de oferta de educación de paga. Esas escuelas atienden al 11% del alumnado del país que cursa preescolar, primaria y secundaria.

El deterioro educativo en México de tantos años expulsó primero a las clases medias de la educación pública y, conforme se han ido agudizando los problemas en ese sector, la educación pública también dejó de ser opción para muchos trabajadores de bajos ingresos. Con ello ha proliferado una oferta indiscriminada de escuelas de paga, fuera de estándares de calidad y para las que existen muy pocas regulaciones, pero resuelven una dinámica social que el Estado no ha podido o sabido atender.

Las escuelas de paga son la única opción para solventar grandes vacíos que existen en la educación pública en tres áreas fundamentales para la dinámica de la vida actual: 1. horarios extendidos, 2. impartición de inglés y 3. acceso a la tecnología. Para todos ellos hubo grandes planes que nunca se resolvieron.

 

Horarios extendidos, inglés y computación

Antes, el significado de las horas extra en la educación privada representaba más tiempo de estudios, talleres de arte o deportes complementarios y, desde luego, inglés y laboratorios digitales. Hoy también esos horarios son una necesidad para brindar oportunidades de trabajo a las madres de familia.

Las escuelas de tiempo completo en el sistema de educación pública se quedaron en fase experimental, probablemente hace más de cuatro décadas, aun cuando desde hace tantos años se han demandado condiciones de tiempo de estancia para los niños en las escuelas, equivalentes a las jornadas laborales de sus madres. Hoy, las únicas escuelas que tienen horarios entre seis y ocho horas diarias son las privadas.

Ese tiempo extra se dedicaba en parte a capacitar a los alumnos en el manejo de herramientas digitales, no como una prioridad curricular, sino como un valor agregado.

Pero la educación virtual no solamente requiere equipos de cómputo y conexión a internet. Necesita de maestros con habilidades digitales y métodos didácticos distintos a los que se utilizan en la educación tradicional.

Si calificamos las capacidades digitales de las escuelas particulares, ¿cuántas de ellas sobrevivirían? Aunque no en la misma intensidad, esta lluvia nos está mojando a todos.

No olvides dejarnos tus comentarios.

 

Fuente:  El economista Ed.  Autor: Elsa Díaz Coria Aguilar
"Elsa Díaz Coria A. estudió comunicación y relaciones públicas. Ha sido reportera, analista de información y desde el año de 1998 es consultora de comunicación para empresas y organizaciones del sector privado".

 


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