El efecto de los dispositivos móviles en bebés y niños

Publicado por Doriana Vega en

 

Es muy cierto que hoy en día los padres acostumbramos brindar a nuestros hijos aparatos electrónicos con tal de tenerlos entretenidos y poder darnos un tiempo de descanso o para no ser “molestados”.

Pudiéramos decir que es la niñera de la última década, pues está ahí cuando queremos disfrutar de una comida caliente en el restaurant, adelantar alguna actividad en casa o mantener tranquilos a nuestros pequeños mientras esperamos en el consultorio del pediatra. El problema es que de ahí a que esto se convierta en una necesidad casi permanente para que ellos estén contentos, hay solo un paso.

La neuropediatra Montse Pons, del Hospital de Manacor (Mallorca), ha estudiado a fondo el efecto que provoca el uso de pantallas en niños y asegura que entre 0 y 2 años el consejo médico es que el pequeño no se exponga, o que lo haga lo mínimo posible, a ningún tipo de pantalla, ya sea móvil, tablet, ordenador e incluso televisión.

  • No hablan de manera correcta, su lenguaje es pobre y tardío. Una exposición excesiva a estos dispositivos puede provocar que el niño tenga un lenguaje mucho más pobre de lo que le corresponde y que tarde más tiempo en desarrollarse en este sentido.
  • La conducta se ve gravemente afectada. Pueden provocar una baja tolerancia a la frustración e incluso favorecer problemas de atención e hiperactividad.
  • El cerebro organiza bien y ni progresan de la manera debida. Este órgano funciona como un director de orquesta que nos permite organizar las tareas que hacemos, insistir en aquello que no nos sale tan bien... Es lo que los médicos llaman funciones ejecutivas y ayudan al niño a aprender y a madurar. Pero si se abusa de las pantallas, estas funciones se ven mermadas y afectan al desarrollo cognitivo del niño y también a su rendimiento escolar en un futuro.

En niños un poco más mayores, también aumenta:

  • Gran riesgo de obesidad, obviamente porque el uso de estos dispositivos es sinónimo de sedentarismo.
  • Trastornos del sueño. No hay que olvidar que exponerse a la luz de las pantallas antes de dormir es perjudicial por partida doble: dificulta la liberación de melatonina, la hormona que favorece el sueño, y además hace que el cerebro esté en estado de alerta impidiendo el descanso.

La neuropediatra asegura que "aunque creamos que muchos dibujos son educativos, muchos estudios han demostrado que antes de los 3 años el cerebro del niño no está preparado para sacarle provecho".

¿Cómo podemos evitar que esta situación siga creciendo y se convierta en una verdadera pesadilla? Aquí algunos consejos para solucionar esa excesiva dependencia de los niños a las tablets y celulares:

  • Unirnos a él. Es imposible creer que nuestros pequeños se desenganchen de los dispositivos móviles por sí mismo si nosotros no lo logramos; de modo que esta es una gran oportunidad también para ti, para disfrutar mucho más los momentos a su lado y sacar la creatividad que tienes dentro. Recuerda que solo serán niños por poco tiempo…disfrútalos.
  • Anticípale lo que vendrá: Es importante que le hagas saber cómo serán las cosas de ahora en adelante, no es necesario usar frases como “Nunca más” o “Se acabó para siempre” ….

Puedes explicarle de forma tranquila que ya no va a jugar tanto con la tablet, o que ya no podrá usar el móvil de papá y mamá con tanta frecuencia. No es necesario que le des largas explicaciones acerca del porqué de la decisión; los niños muy pequeños aun no lograrán entenderlo por más convincente que seas. En vez de eso, puedes decirle que han decidido que es lo mejor para él,porque hay cosas más divertidas con las que puede jugar.

  • Elige un buen momento: Normalmente los niños pequeños juegan más con los dispositivos cuando están en casa, de forma que puedes buscar un fin de semana en el que tendrán actividades divertidas al aire libre y mucha estimulación para hacerles saber las nuevas reglas.
  • Pon a su alcance nuevos materiales que puedan ser divertidos y ayúdale a elegir alternativas: Carteles, pinturas, plastilinas, bloques para armar y cosas divertidas en las que pueda entretenerse en momentos que normalmente utilizaba para jugar con los dispositivos. Si por ejemplo estaba muy acostumbrado a mirar la tablet durante la comida inventa juegos con las palmas, canciones o adivinanzas que le ayuden a no pensar en él. También puedes leerle y actuarle cuentos, lo que seguro disfrutará y sentará las bases para que desarrolle a futuro gusto por la lectura.
  • Quita la tentación de enfrente: Obviamente si el niño tiene la tablet o el móvil a la mano, será más fácil que sienta el deseo de jugar con él, de forma que trata de mantenerlos fuera de su vista por un tiempo.
  • No lo regañes ni castigues si se muestra enojado por la falta del dispositivo: Es un hecho que habrá momentos en que podrá mostrarse frustrado y enojado por no tener lo que desea, dale tiempo, dile que entiendes que esté enojado y muéstrate abierto a ayudarlo a buscar nuevas alternativas.
  • Sé paciente: Si estableces límites claros, te mantienes firme y le ayudas a pasar los primeros días que serán difíciles, en poco tiempo ni pensará en ello.

Todos los niños pueden ser muy felices y disfrutar sus días sin necesidad de tener un dispositivo móvil en sus manos que ya para eso habrá mucho tiempo…


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